
Datam Intelligence dio a conocer su pronóstico sobre la industria global del combustible de aviación. La consultora estimó que el exitoso rendimiento de las empresas del sector duplicará las ganancias hacia 2035, y se refirió al estancamiento del SAF.
Panorama a largo plazo del combustible de aviación
Especializada en análisis de mercado, Datam Intelligence sorprendió con un positivo reporte acerca de las perspectivas del comercio internacional del combustible de aviación, tras los altibajos sufridos como consecuencia de la pandemia.
En concreto, la firma destacó el repunte de la tasa de viajeros, el crecimiento de las aerolíneas y la diversificación de los servicios de transporte de carga como los 3 factores fundamentales para el inicio de una nueva fase en el sector.
Gracias a la combinación de estos elementos, el mercado, que reportó ganancias por US$445,44 mil millones en 2025, incrementaría sus ingresos hasta alcanzar los US$858,73 mil millones en 2035. La diferencia conllevaría una tasa de crecimiento anual del 6,5 %.
Pese a que los países de Asia y la región del Pacífico liderarían el fenómeno, Norteamérica se posiciona como un punto clave para el comercio del producto, con EE. UU. a la cabeza. Gracias al desarrollo de su industria aeronáutica, la potencia americana respondió por más del 20 % del tráfico mundial de pasajeros en 2024, según IATA.
La demanda de combustible, apuntalada en los servicios de gigantes como American Airlines y United Airlines, implicó que el consumo en el país alcanzara los 1594 mil millones de galones en el mismo año, un 2,7 % más que las cifras reportadas en 2019, según estadísticas del BTS.
Asimismo, el informe destaca la capacidad de refinación interna, que sella la cadena de suministro con aportes de proveedoras locales. En relación con ello, EIA informó un nuevo hito productivo alcanzado en junio, con la generación de 2 millones de barriles diarios.
El organismo también comunicó previamente el aumento de las exportaciones del mismo suministro en 2025, confirmando que una quinta parte de la producción total fue destinada a ventas en el extranjero, siendo dos clientes predilectos Canadá y Países Bajos.
A su vez, Datam Intelligence subraya los riesgos que conlleva la inestabilidad del precio promedio del combustible de aviación, alentado por los conflictos geopolíticos actuales. En esta línea, alerta que las subas afectarían el consumo de las aerolíneas, que ya fueron obligadas a reestructurar su sistema de tarifas para evitar pérdidas financieras.
La situación del SAF
En los últimos años, cobró presencia en el sector la generación del combustible de aviación sostenible o SAF. A la luz de las nuevas metas de descarbonización y los estrictos requisitos ambientales que limitan la actividad del transporte, la demanda de esta alternativa crece de forma sostenida.
Sin embargo, la falta de oferta de SAF limita las inversiones en el rubro. Para Datam Intelligence, los compromisos de mezcla y de adquisición a gran escala se encuentran detenidos, lo que explica que la producción mundial estimada ronde las 2 millones de toneladas, menos de un 0,7% del combustible que se requiere para operar.
En consecuencia, el SAF quedaría rezagado en comparación con el queroseno y, aunque «influirá en la estrategia de transición futura», el combustible convencional «seguirá definiendo la base de ingresos del mercado a corto plazo».
La influencia de Ormuz
El comunicado también hace alusión a la situación actual del estrecho de Ormuz y a la influencia de la guerra en Oriente Medio en el mercado. Al depender estrictamente de los precios del petróleo, los enfrentamientos que afectan al comercio del Golfo Pérsico golpean de lleno la estabilidad del combustible de aviación.
«La escalada bélica de Irán o un posible bloqueo en Ormuz podría aumentar la volatilidad de los precios del crudo, interrumpir el movimiento de materias primas para las refinerías y elevar costos de flete y seguros», advirtieron.


